10 PUNTOS SOBRE EL ERROR.
"En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser." W.Shekespeare
1. Todos nos equivocamos. No creo que exista la exención del error.
2. Sin embargo también creo que uno elige los errores que ha de cometer, las veces que sea necesario; con el propósito que respetablemente cada quién elija. Ya sea para aprender, o sólo por el placer momentáneo que la mayoría de las veces, el error trae consigo. Es decir, hay un punto en el que podemos elegir el curso de nuestras acciones.
3. Por esto, recuerdo alguna vez haber escuchado la ironía de que lo peor que puede pasar al intentar algo, es aprender de ello. Y ni tan peor entonces, porque aun así resulta un beneficio. El problema está cuando la vida, al ofrecernos esta consecuencia, terminamos también por evadirla; sin aprender nada de aquel error que al final optamos por cometer.
4. Pero me pregunto entonces de qué manera podemos culminar la virtud de convertir un error en una victoria… demostrando que somos capaces de afrontarlo y levantarnos con sensatez, reserva, desprendimiento y siempre conservando el amor propio. Eso hace al hombre magnánimo.
5. Con esto me refiero a que es necesaria la determinación para afrontar las consecuencias de nuestros actos, que difícilmente ocurren como hechos aislados del contexto social en el cual nos desenvolvemos.
6. Lo que me hace reflexionar acerca del pensamiento existencialista; que sin llevarlo al extremo de vivir con miedo de actuar pensando en las repercusiones de nuestros actos; irónicamente todos merecemos escapar en algún momento; el fundamento (kantiano) de la ética moral propone un test para que la persona se pregunte a sí misma si reúne los siguientes rasgos:
Estar dotada de universalidad: será ley moral aquella en que yo creo y que todas las personas deberían cumplir, de forma que no hago conmigo una excepción.
Referirse a seres que son fines en sí mismos: será ley moral la que proteja a seres que tienen un valor absoluto.
Valer como norma una legislación universal en un reino de los fines: para comprobar si una máxima es ley moral es preciso comprobar si sería una ley vigente en un reino en que todos los seres racionales se trataran entre sí como fines y no como medios.
Si los seres humanos somos capaces de darnos a nosotros mismos este tipo de leyes que nos permite ser capaces de ponernos en el lugar de cualquier otro, entonces es que somos autónomos. O bien: libres.
7. Por lo tanto, cometer errores y no aprender de ellos, no sólo viola la ley moral, si no que ha de privarnos de nuestra libertad.
8. Existe siempre el riesgo, de que en una sociedad gobernada por necesidades banales que la mayor parte del tiempo han de consumir estas premisas y disfrazarlas con aditamentos religiosos; las personas no construyamos nuestras vidas a partir de ellas, porque implicaría un pensamiento crítico y autogestivo; completamente contrario a las expresiones capitalistas. Esto definiría que cada acto se encuentra estrechamente relacionado con todos los demás… que no podríamos dividir nuestro conocimiento del mundo ni especializarlo.
9. Entonces, llego a la conclusión de que aunque evitar el error es un acto casi imposible, es posible cometer los menos y en caso de que un acto nos conduzca deliberadamente a alguno; obligarnos a aprender de ellos y reaccionar afrontando cada consecuencia.
10. De cualquier forma, si nos encontramos sumergidos en el error; al menos en el proceso tratar, porque es simplemente imposible descartar el hecho, de no utilizar a las personas como medios o hacer que eso parezca. Al menos si aún creemos en el amor y la libertad, o bien, huimos de la soledad.