miércoles, 15 de julio de 2015

Insomnio

Infortunio de una noche,
inevitable travesía sin desplante.

La oscuridad recorre primero la memoria;
imperiosa necesidad por conservar la luz
en los ojos de quien ha mirado fijamente.

Miradas que se  han apagado enmudecidas,
perdidas en la ausencia de esperanzas,
con el bolsillo roto por voluntades sinceras.

Ya no queda nada, palabras ciegas tal vez,
que necias por vivir en luces sordas
se desvanecen entre el amor y el sueño.